Hay lugares que desaparecieron hace décadas pero que todavía forman parte de la memoria de quienes los conocieron. En Villaviciosa, uno de ellos fue la antigua centralita telefónica, donde durante años las llamadas no se hacían marcando números, sino pasando por las manos de una telefonista. Una de las personas que vivió aquella época fue Marisol Cayado (
), nacida en Villaviciosa en 1944 y encargada durante doce años de la centralita de la localidad.
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Some places disappeared decades ago but remain part of the memories of those who knew them. In Villaviciosa, one such place was the old telephone exchange, where calls were once connected by hand rather than simply dialled. One of the people who experienced that world was Marisol Cayado (
), born in Villaviciosa in 1944, who was in charge of the town’s telephone exchange for twelve years.

